Bienes Raíces en México
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Durante los últimos diez años, los bienes raíces en México se han convertido en una estrategia de inversión rentable y viable, trayendo consigo una nueva generación de inversionistas. El seguro de título, cuentas de depósito en garantía y título de propiedad son "lo nuevo”... promesas y apretones de manos son "lo viejo".
Ser dueño de una propiedad en México es más fácil y más seguro que nunca, porque ahora se han establecido y definido normas relativas a las limitantes para los no mexicanos de poseer propiedades. Estas reglas se aplican para proteger sus derechos de propiedad y promover la venta de bienes raíces para los inversionistas extranjeros. La clave es el "Fideicomiso" seguro, establecido y perpetuamente renovable.
¿Qué es un "Fideicomiso" o "Mexican Property Trust"?
Con la llegada del Tratado de América del Norte, el Gobierno de México reconoció que era fundamental permitir que la inversión extranjera en México fuera más segura y más fácil que nunca. Debido a que la Constitución mexicana prohíbe a los extranjeros adquirir o poseer bienes raíces dentro de los 60 kilómetros de una frontera internacional o dentro de 30 millas de la costa mexicana, un método nuevo y seguro de título de la propiedad fue creado. Este nuevo instrumento, modelado a partir de uno similar en Mónaco, permite la propiedad a través de un "Mexican Property Trust", denominado "Fideicomiso". Se trata de un contrato de propiedad, muy parecido a un "Estate Trust", que le da todos los derechos de propiedad.
El Departamento de Relaciones Exteriores de México emite un permiso para un Banco Mexicano de su elección, permitiéndole a este actuar como comprador de la propiedad. El banco actúa como el "Fiduciario" para el fideicomiso y usted es el "beneficiario" de este. Este fideicomiso no es un activo del banco, sino que simplemente actúa como fiduciario para la creación del fideicomiso.
Al igual que un testamento o un "Estate Trust" en el Banco de México, el Fiduciario recibe instrucciones de sólo el beneficiario del Fideicomiso (Usted). El beneficiario tiene derecho a usar y ocupar la propiedad, incluyendo el derecho a construir o mejorarla. El beneficiario también puede vender la propiedad al dar instrucciones al Fiduciario a transferir los derechos a otro propietario calificado, o legar la propiedad a un heredero. El plazo inicial del fideicomiso es de 50 años y puede ser renovado por un período adicional de 50 años por tiempo indefinido, que prevé el control a largo plazo de la propiedad.
Usted tiene todos los derechos de un propietario, incluido el derecho a disfrutar de la propiedad, venderla, rentarla, mejorarla, etc. Esto no debe ser confundido con un contrato de arrendamiento. La propiedad que usted compra se coloca en un fideicomiso con usted nombrado como el beneficiario - no es un arrendatario.